La infertilidad es un trastorno que afecta a muchas personas. Informes publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el pasado abril de 2023, indicaron el alto porcentaje de personas afectadas por este problema reproductivo. Una de cada seis personas en el mundo sufre infertilidad (cerca del 18%), lo que resulta urgente el acceso a una atención de calidad para quienes lo necesitan, según también el tipo de infertilidad que acuse, que puede ser primaria o secundaria.
Aunque la prevalencia de la infertilidad varía poco de una región a otra y las tasas son similares en todos los países, cada vez está aumentando más las probabilidades de infertilidad. El cambio de paradigma de la sociedad ha cambiado de manera exponencial. Ahora, sobre todo los jóvenes europeos, retrasan más la edad para formar una familia por diferentes situaciones o circunstancias.
Este aplazamiento temporal va en contra de la naturaleza fértil de las mujeres, pues la edad es uno de los principales factores de riesgo para la fertilidad femenina junto con el estilo de vida, desequilibrios hormonales u otras condiciones como la endometriosis.
A continuación, y con motivo del mes de la infertilidad que se celebra cada junio, veremos las diferencias entre estos dos tipos de infertilidad, la primaria y secundaria, y daremos luz a un fenómeno que cada vez afecta a más jóvenes.
¿Qué es la infertilidad primaria?
Por infertilidad primaria se entiende al trastorno del aparato reproductor (masculino o femenino) consistente en la incapacidad para lograr el embarazo tras 12 meses o más de relaciones sexuales frecuentes.
Se diagnostica después de un año, aunque se reducirá a solo seis meses si la mujer tiene 35 años o más.
Este tipo de infertilidad, la primaria, es la más habitual y conocida, aunque también existe otro tipo de infertilidad, la secundaria.
¿Qué es la infertilidad secundaria? ¿En qué se diferencia a la primaria?
Este problema se presenta cuando la pareja en cuestión ya ha tenido un embarazo previo exitoso, pero no puede volver a concebir de manera natural. Es esta la diferencia respecto a la infertilidad primaria.
Las razones son muy variadas e, incluso, puede estar influenciada por factores que surgen después del primer embarazo. Los problemas para ovular, la endometriosis, cambios en el estado de salud general de uno o ambos miembros de la pareja, una mala alimentación o hábitos de consumo o la edad pueden incidir directamente en un nuevo escenario de infertilidad no antes experimentado.
¿Cómo se cura la infertilidad secundaria?
En ocasiones, cuando no se presenta ninguna deficiencia en la calidad de los óvulos, reserva ovárica o daños, por ejemplo, en las Trompas de Falopio, la cura de este trastorno reproductivo se da en cambios de vida o hábitos.
Cuidar la alimentación, descansar de manera correcta y adecuada, realizar actividad física moderada, reducir los niveles de estrés o mantener un peso adecuado y proporcional son factores que pueden ayudar a mejorar las posibilidades de concebir.
Si a pesar de realizar estos cambios continúa la imposibilidad de lograr el embarazo, será conveniente acudir a un especialista en reproducción asistida para valorar tu caso personal.

